Los grandes protagonistas del exilio republicano se mostraron muy críticos con su propia actuación hasta la Guerra Civil y desarrollaron un intenso sentimiento españolista, que cada cual expresó a su manera. Incluso antiguos rivales en el campo
de la izquierda coinciden en expresar el temor de no volver a España. «Me aterra [ ] el tener que dejar aquí mis huesos», le dirá Prieto a su compañero del partido socialista, De los Ríos, en una carta de 1946.
Hambre de patria es una historia de la diáspora republicana a partir de los testimonios de muchos de quienes la padecieron. Aquí se exponen los sentimientos más íntimos de los exiliados, escondidos muchas veces en cartas que solo leyeron sus destinatarios de entonces. De sus recuerdos y testimonios, también de sus reproches mutuos, emerge una imagen que nada tiene que
ver con la idealización de la República, criticada por algunas de sus figuras más notables por su falta de realismo y de sentido histórico.
Esa revisión autocrítica de la España de los años treinta –«la republiqueta de 1931», según Sender– lleva a esbozar un proyecto político para una nueva España, sin exclusiones ni sectarismos, reconocible en la democracia nacida en la Transición.
AUTOR
Es miembro de la Real Academia de la Historia, del Colegio Libre de Eméritos y catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad Complutense. Ha sido profesor visitante en las universidades de Harvard, Université de Paris 3-Sorbonne Nouvelle, Sciences Po (París) y London School of Economics.
Es autor de más de un centenar de artículos en revistas especializadas, de numerosas colaboraciones en prensa y de una veintena de libros, referidos a sus principales temas de investigación: la biografía política e intelectual, la Transición democrática española y la historia de los conceptos y los símbolos políticos en el mundo contemporáneo.
Destaca su labor de alta divulgación en instituciones culturales del mayor prestigio, como la Fundación Ramón Areces, la Cátedra Economía y Sociedad de la Fundación La Caixa, CaixaFórum y la Fundación Mutua Madrileña.
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