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«Un día, el sol desapareció». Una noche sin fin envuelve el mundo y las ciudades se hunden en el desconcierto. Yoshie Tokumaru contempla la oscuridad desde la ventana de su casa con una calma extraña: hace un mes que enterró a Kentarô, su único hijo,
muerto de agotamiento a los cuarenta años. Entonces alguien llama a la puerta. Es un niño de siete u ocho años, con el flequillo cortado a tijera, que tiene sed y no recuerda su nombre. Yoshie le sirve un vaso de agua con kinkan en almíbar y el niño le anuncia que ha venido a desenterrar el sol. Yoshie sale de casa con él. Juntos recorren una ciudad sin amanecer, se asoman al fondo de un río, escuchan la voz de quienes vivieron otras noches largas: los estudiantes movilizados en 1943, los niños de las
barcas del Mekong, los que esperaron a una madre que no volvió. La memoria de la gente común, esa que los libros de historia no registran, se convierte en el único mapa posible hacia la luz. Durian Sukegawa, autor de Dorayaki y Los gatos de Shinjuku, nos
vuelve a sorprender con una fábula maestra sobre el duelo, la memoria y la ternura que sobrevive a la pérdida. Una historia sobre el momento exacto en que alguien decide volver a vivir.
AUTOR
Durian Sukegawa nació el 17 de junio de 1962 en Tokio. Es un novelista, poeta y cantante japonés. También es profesor en la Universidad de Waseda. Graduado en Filosofía por la Universidad de Waseda fundó en 1990 de la Sociedad de los Poetas que Gritan. Asimismo ejerce una importante labor mediática como columnista y tertuliano de radio y televisión. Es el director del PEN Club de Japón y jefe del Comité de Libros para Niños.
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