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En agosto de 1987, David tiene veintitrés años y llega a un campus universitario de Indiana con una maleta, un cuaderno y la vaga promesa de convertirse en escritor. Esa primera noche empieza un diario que va a acompañarlo durante los catorce años decisivos de su vida: los que lo llevan de Bloomington a Londres, de la euforia del primer amor a la traición que lo deshace, de su fuerte dependencia maternal al diván de un psicoanalista que le enseña a sostenerse solo. El aprendizaje de la soledad describe con una belleza singular el coming on age de un hombre homosexual que atraviesa la adolescencia tardía y llega a la madurez sin renunciar a nada de lo vivido por el camino: los amantes, los engaños, el duelo por el padre, los años de análisis, los libros que lo salvan, las ciudades que lo rehacen. David Vilaseca escribe con la honestidad de quien no se disculpa por lo que fue ni idealiza lo que ahora es, y construye una autobiografía que reclama su lugar junto a las de Gide, Genet o Gil de Biedma. El resultado es un relato de autodescubrimiento y vitalismo apasionado que empieza en el desconcierto de un chico recién salido de la adolescencia y termina en el retrato de un hombre de treinta y ocho años que camina por el Támesis sabiendo, por fin, quién es. Entre un extremo y otro hay whiskies y noches de sexo compartidos en una residencia universitaria, cartas nunca enviadas a Barcelona, un amante inglés que marcó toda su vida, una ruptura que obliga a empezar de cero en tres países distintos, y la lenta, trabajosa conquista de una vida propia, plena y sin deudas con el pasado.
Escrito con la textura del diario y la arquitectura de la novela, El aprendizaje de la soledad habla del deseo homosexual sin excusarlo ni exhibirlo, como una experiencia humana más entre la música, la literatura y el cine que atraviesan cada página. Es la historia de cómo se aprende a estar solo para después, y solo después, poder estar de verdad con los demás. Un libro para quien ha tenido que reconstruirse lejos de casa, y para quien cree que la mejor literatura del yo todavía tiene mucho que contar. Una novela que ha marcado a una generación en Barcelona y que obtuvo el Premio Andrómina de Narrativa en 2007, apenas tres años antes de morir embestido por un camión en Londres mientras circulaba en bicicleta.
AUTOR
David Vilaseca (Barcelona, 1964 – Londres, 2010) fue un escritor y filólogo catalán. Se licenció en Filología por la Universidad de
Barcelona. Desde 2003 era profesor de Estudios Hispánicos y Crítica Literaria en el Royal Holloway de la Universidad de
Londres, donde se especializó en literatura catalana y española. Realizó estudios sobre la homosexualidad en las autobiografías
(Teoría Queer). En 2007 ganó el Premio Andròmina de Ficción con la novela L'aprenentatge de la soledat. Falleció en
Londres mientras iba en bicicleta, atropellado por un camión. Tenía cuarenta y cinco años.
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